Día nómade: Descrubiendo el Sahara

Llego el día en el que empacamos las mochilas y partimos para el pequeño pero hospitalario pueblo de Merzouga, este está ubicado a las orillas de las grandes dunas del Erg Chebbi. Podríamos decir que es un pueblo de orígenes nómadas, ya que muchos de los actuales habitantes de este pueblo, en vidas pasadas vagaban por el desierto con sus haimas y dromedarios (No camellos, estos animales son mas de Asia central). Desde Libia hasta Marruecos o Mali, quien sabrá las rutas que estas familias habrán cruzado antes de volverse sedentarios.

Lo que hace especial a este pequeño pueblo, además de ver como se adaptaron las familias nómadas a la vida sedentaria de pueblo, son las imponentes dunas de arena dorada del Erg Chebbi. Es sabido que geográficamente, tras cruzar la ciudad de Ouarzazate (bien llamada “La puerta del desierto”), comienza el gran desierto del Sahara. Pero sentimos realmente que estamos en este gran desierto, conocido por todo el mundo, cuando llegamos a las dunas del Erg Chebbi, pienso que es, por que así lo imaginábamos de chicos.

El patio trasero de Merzouga: las dunas doradas del Erg Chebbi.

El patio trasero de Merzouga: las dunas doradas del Erg Chebbi. Alias el mar de canela

En fin luego de un largo tramo por la ruta en la que vimos muchos “símbolos” del norte de África: manadas de dromedarios, familias nómadas con sus haimas (una especie de carpa) y cabritas, gente tirada por la ruta (esperemos que viva), chicos haciendo are con hojas de palmera, piedras quemadas por el sol, señales avisando el cruce de dromedarios… lo típico, llegamos a Merzouga. Tranquilos, si llegan sin reserva de hostel o de alguna excursión que quieran hacer por el desierto, la pueden hacer en el momento que llegan.  A pesar de ser un pueblo tan pequeño, existen muchos lugares en los que hospedarse y que los mismos también proveen excursiones.

Un camello blanco?

Un camello blanco?

Cambiamos señales de ciervos, por señales de dromedarios

Atención! Dromedarios cruzando. (Debe ser la señal más fotografiada del pueblo)

El "desierto negro" supuestamente las piedras fueron quemadas por el sol.

El “desierto negro” supuestamente las piedras fueron quemadas por el sol.

-Noche en hostel (Merzouga): Entre 10 y 20 euros (con desayuno incluido). Lo lindo es que muchos de estos hostels están a tan solo metros de estas increíbles dunas y algunos hasta tienen pileta. Atardecer sobre una montaña de arena de mas de 250 metros y después un chapusón… Suena bien.

-Excursión al desierto: Entre 25 y 35 euros por persona, siempre regateando! (Con dromedarios y pasando la noche en una haima adentrada en el Erg Chebbi… solo con la arena y las estrellas)

Foto relato de la excursión por el Erg Chebbi:

Luego de llegar a Merzouga...

Luego de llegar a Merzouga…  Dejamos nuestro equipaje y partimos con los 8×8 (dromedarios) hacia las dunas

Con Sadim, un joven marroquí de 22 años, estudiante de ingles. Los fines de semana y en vacaciones viene desde Meknes para ayudar con el trabajo familiar.

Con Sadim, un joven marroquí de 22 años, estudiante de ingles. Los fines de semana y en vacaciones viene desde Meknes para ayudar con el trabajo familiar.

Los dromedarios

Los dromedarios

Con Sadim guiandolos

Con Sadim guiándolos.

Buscando el mejor lugar para dejar los dromedarios.

Buscando el mejor lugar para dejar los dromedarios.

Mientras que nosotros intentábamos subir las grandes dunas para ver el atardecer.

Mientras que nosotros intentábamos subir las grandes dunas para ver el atardecer.

Las lineas del Erg Chebbi.

Las lineas del Erg Chebbi.

Una vez arriba teníamos la mejor vista...

Una vez arriba teníamos la mejor vista…

Desde la gran duna.

Desde la gran duna.

Y esta era la forma más rápida de bajar. Cayendo por la duna y llenando nos de arena

Y esta era la forma más rápida de bajar. Cayendo por la duna y llenando nos de arena.

Disfrutando un poco el sol.

Disfrutando un poco el sol.

Una vez que el sol se fue volvimos a la haima.

Una vez que el sol se fue volvimos a la haima.

Y ayudamos un poco con la comida.

Y ayudamos un poco con la comida.

Luego de una noche fría en el desierto, madrugamos para ver el amanecer, pero valió la pena...

Luego de una noche fría en el desierto, madrugamos para ver el amanecer, pero valió la pena…

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