Recorriendo los Montes Atlas(II): La otra cara de Marruecos

Después de algunos días recorriendo las rutas del Alto Atlas, visitando los pequeños pueblos de adobe y arcilla, con sus calles tranquilas y silenciosas. Las enormes gargantas y sus valles repletos de arroyos y palmeras. Un poco de historia con la mítica ruta de las mil kasbahs y algo moderno y del mundo occidental con la hollywood marroquí (Ouarzazate). Llegamos a la región geográficamente denominada Atlas Medio.

Nunca me imagine ver esta señal en Marruecos, me hubiese esperado más la de un dromedario.

Nunca me imagine ver esta señal en Marruecos, me hubiese esperado más la de un dromedario.

Si hay algo que me gusto del recorrido por los montes Atlas, fueron las sorpresas. Recuerdo, estar sentado en las sillas del colegio, en la clase de geografía estudiando algunos relieves importantes del mundo, y por alguna de las cosas de la vida, los montes Atlas se me habían grabado en el cerebro… Pero nunca supe nada más que su nombre y donde estaba ubicado. Nunca imagine nada de lo que pasaría en el transcurso de este viaje y menos que llegaría allí!.

Cuando cruzamos las primeras curvas, el paisaje boscoso se empezaba a ver. Era como volver el tiempo algunos días atrás, cuando la travesía por el alto Atlas recién comenzaba, los bosques poblaban las laderas de las montañas de nuevo, lo único que esta vez con mucha más nieve. En algunas pequeñas colinas, todavía nevadas, los niños aprovechaban para deslizarse con sus tablas y trineos.

DSC04508

Deslizándose!

Era un poco extraño ver esto, se asemejaba más a lo que me imaginaba de Europa en vez del Norte de África… Niños abrigados con sus culo-patines y trineos intentando subir esa colina para deslizarse. Me di cuenta de que no todo es arena por allí.

Viviendo en la "nada".

Viviendo en la “nada”.

La primera vista del medio Atlas.

La primera vista del medio Atlas.

Siguiendo ruta, antas de llegar a la ciudad de Ifrane, nuestro destino en el medio Atlas, pasamos por el bosque de cedros que queda a minutos de aquella ciudad. Lo más interesante de este bosque son los monos que lo habitan (Ahora entiendo… de allí es de donde venían los monos que vimos en la plaza Jmaa-el Fna, de Marrakech), son bastante sociables, sobre todo si tenes algo de comida en la mano… y no suele ser muy difícil verlos, basta con adentrarse un poco en el bosque y allí estarán, dando vuelta algunas rocas en busca de comida o revoloteando por los arboles.

El mono del Atlas es una especie única en el norte de África y a diferencia del león esta no solo que no se extinguió en el Atlas si no que también se expandió al Sur de España, en la región del peñón de Gibraltar se encuentran estos monos marroquíes, haciendo de esta la única región de Europa en donde habitan monos. Nadie sabe muy bien como estos primates cruzaron el Mediterráneo  pero se estima que fueron llevados por el hombre.

Pastando en el bosque de cedros.

Pastando en el bosque de cedros.

Parecen tan simpáticos.

Parecen tan simpáticos.

.

.

Buscando comida.

Buscando comida.

.

.

.

.

Luego de interactuar un rato con la naturaleza, estaba oscureciendo y debíamos volver de nuevo hacia la civilización. Próximo destino Ifrane.

.

.

Ya en todo el medio Atlas se respiraba un aire diferente, al de todo Marruecos. Pero esta ciudad, Ifrane, lo superaba. Era una ciudad rara, debido al lugar en el que se encontraba… Si hubiese estado en Europa o Estados Unidos, hubiese pasado desapercibida, pero no en África. Rompía con todo lo que se asemejaba con Marruecos, amplias avenidas, al mejor estilo París, cubiertas por arboles. Lagos y lagunas rodeadas por grandes casas de campo estilo ingles y en lo alto de la ciudad, la universidad de Ifrane. Una de las universidades más prestigiosas y caras de África.

DSC_0500

Callejeando en Ifrane.

Callejeando en Ifrane.

Universidad de Ifrane.

Universidad de Ifrane.

Las lagunas, decoradas por un minarete.

Las lagunas, decoradas por un minarete.

.

.

Claramente esta ciudad, no era una ciudad para cualquiera. La élite marroquí, aspirante y admiradora del continente europeo era la que habitaba aquí. Realmente era un poco chocante, como la cultura europea influye en un país tan cercano como es Marruecos. Y es notable también como la alta sociedad marroquí intenta separarse de las castas bajas, que en general viven en las medinas, totalmente opuesto a Ifrane.

Y hay más, cuando dije que todavía había ciudades en los Atlas que usaban la cabeza de un león como escudo, es aquí, en Ifrane. En la plaza central de la ciudad hay una enorme cabeza de león del atlas tallada en piedra. Esta escultura, era como la “Gioconda” del Louvre, para sacarle un buena foto tenías que pasar la muralla de marroquíes observándola y fotografiandola. Así que no pude tomar un buen disparo de esta.

Fue bueno experimentar esta ciudad, te hace pensar en muchas cosas. Pero definitivamente me quedo con las travesías y locuras de las medinas marroquíes… Hacen más inesperado y divertido el viaje, además tienen la esencia de estar recorriendo verdaderamente un país árabe.

Así que ya saben, si están por Marruecos, son europeos y están extrañando su ciudad natal pueden ir a pasar algunos días a Ifrane, recuperar energía y seguir viaje!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s